Logotipo "Tú eres más que una imagen" > Ir al inicio del portal

diarioEl problema de ANA

Ana estudia primero de Bachillerato y desde que comenzó el curso escolar ha perdido mucho peso. Es una chica disciplinada y se levanta una hora antes cada día para acudir al gimnasio con su padre, antes de ir al instituto. Destaca en su clase por sus altas calificaciones. Es responsable y obediente. Su madre cuida su alimentación y acude a diferentes tratamientos estéticos. Su padre es una persona exigente con su familia.

Hace unas semanas recibieron una llamada del instituto, puesto que en clase de educación física, Ana sufrió una bajada de tensión y se desmayó. Su tutora asegura que últimamente su rendimiento ha disminuido y  que se ha aislado mucho de sus compañeras.

A la hora de las comidas Ana parte en pequeños trozos lo que le sirven, para luego esparcirlos por el plato y comer a penas dos o tres. Se queja de que no tiene hambre, o de que lo que  le ponen en el plato es mucho. Su madre le ha encontrado restos de comida en bolsillos de su ropa. pan de moldeNo se puede estar quieta y realiza movimientos con las piernas sin ninguna finalidad.

Todo empezó cuando sus padres decidieron mandarla el verano pasado a Reino Unido. Allí, debido a su mala alimentación, aumentó 6 kilos de peso. Al volver a España, en clase, varios compañeros le dirigieron comentarios negativos sobre su aspecto. Ana estuvo llorando durante varios días, nada parecía consolarle, hasta que decidió poner remedio a esa situación. Su madre no le puso inconvenientes a la hora de iniciar una dieta, le recomendó una de las muchas que ella había seguido y en dos meses su peso descendió significativamente. Entonces sus amigas empezaron a decirle lo guapa y delgada que estaba, incluso un chico se interesó por ella, y Ana se sintió profundamente recompensada. Pero al mismo tiempo surgió la idea de seguir perdiendo peso para estar aún más atractiva y el miedo a defraudar a toda esa gente que empezaba a creer en ella.

En este momento a Ana se le ha retirado la menstruación, está sumamente irritable, evita salir de casa, tiene un miedo horrible a ganar peso y cuenta de forma obsesiva las calorías de todo lo que come, aún estando muy delgada, se ve gorda, se le cae el pelo y está siempre cansada.

En su cabeza hay un sólo objetivo: perder peso, aún a costa de su salud.. Ella siente que al menos ha conseguido algo en la vida: está delgada, si deja de estarlo, ¿qué le quedaría?.


Página optimizada para 800x600 o superior - IE 5.0 o Firefox 1.5 o versiones posteriores