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tostada de mermeladaEl problema de Mónica

Mónica está desconcertada. Se propone cada día hacer una dieta y perder los 10 kilos que asegura que le sobran, sin embargo es incapaz de conseguirlo. Su peso oscila , a veces pierde un par de kilos, para a la semana recuperar esos dos y alguno más. Su madre se ha dado cuenta de que en los armarios desaparece la comida, las galletas, el chocolate y la bollería a penas duran un par de días. Sin embargo no sabe qué pensar, puesto que su hija está a dieta y no come esas cosas. Mónica es hija de padres separados y su madre por cuestiones de trabajo, no llega a casa hasta bien entrada la tarde.

Durante su infancia, Mónica fue una chica delgada, pero cuando alcanzó la menarquía su cuerpo cambió y engordó de peso. Desde entonces empezó a luchar contra la báscula, a ir de un endocrino a otro buscando la forma de perder peso rápidamente y sin sacrificio.

Hace unos meses una compañera de facultad le confesó que después de las comidas, a veces, vomitaba. Ella estaba muy delgada y a Mónica le pareció una fantástica idea, así podría comer lo que quisiera y bajar de peso. Decidió seguir con su dieta y de vez en cuando comer bollos y chucherías,  para a continuación vomitarlos.
Lamentablemente, la ansiedad no tardó en aparecer y el ansia por comer empezó a controlar su vida. Los atracones se hacían más frecuentes y aunque vomitaba, peso de 100kgsu peso no descendía, por lo que Mónica ponía en marcha dietas más y más hipocalóricas, que hacían que el hambre y la obsesión por comer la desbordaran.

Mónica ha llegado a vomitar hasta 5 veces en un mismo día, a pesar de observar que estaba sangrando cuando lo hacía, o que su garganta estaba muy  irritada y se mareaba con mucha facilidad. El dentista le ha dicho que tiene 6 caries más que el año pasado.

Cuando discute con alguien, está aburrida, o en época de exámenes, lo primero que piensa es en comer para después vomitarlo, es la única forma que  conoce para eliminar sus estados emocionales negativos. Ha desarrollado un miedo exagerado hacia la comida, hay muy pocos alimentos con los que se siente segura.

Mónica se odia, a veces incluso se ha llegado a lastimar. Oculta sus cicatrices con camisetas de manga larga, aún en pleno verano. Sólo conocen su problema su novio y una amiga íntima. Mónica cree que su único problema es que está obesa y que a los médicos deben ir las personas que están esqueléticas, no ella.

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